1918
Manuel Rodríguez y el inesperado vínculo con el Cuartel Central
La historia del prócer se cruza con uno de los espacios más emblemáticos de la historia policial chilena.
Antes de su muerte en Tiltil, ocurrida el 26 de mayo de 1818, Manuel Rodríguez Erdoíza permaneció detenido en un sector de Santiago que desde tiempos coloniales estuvo relacionado con funciones carcelarias y policiales. Más de cien años después, en ese mismo entorno se levantaría el histórico Cuartel Central de la Policía de Investigaciones.
El cautiverio antes de Tiltil
Durante los días previos a su muerte, Manuel Rodríguez permaneció cerca de 30 días privado de libertad en terrenos donde funcionaban antiguas dependencias de la cárcel y de la policía de Santiago. El área correspondía al cuadrante formado por las actuales calles General Mackenna, Teatinos, Amunátegui y San Pablo. De acuerdo con la investigación histórica difundida por el Museo, los calabozos se ubicaban en las cercanías de Amunátegui con San Pablo, lugar que quedó ligado a los últimos días del prócer antes de su traslado y posterior muerte en Tiltil.
Un mismo lugar, dos momentos de la historia
Más de un siglo después, ese mismo sector volvería a adquirir relevancia. En 1936 comenzó la construcción del Cuartel Central de la Policía de Investigaciones, edificio que con los años se transformó en un referente arquitectónico e histórico de la institución. Así, un mismo espacio urbano conecta dos episodios separados por más de cien años: el cautiverio de Manuel Rodríguez y el posterior desarrollo de uno de los recintos más representativos de la historia policial chilena.